domingo, 17 de agosto de 2008

Pasión por la música

Desde pequeño siempre me ha gustado la música. Vengo de una familia de músicos y será por ahí que me nace esa pasión por escuchar y tocar todo tipo de música: Rock, Salsa, Balada, Cumbia y hasta Chacalón... También me vacilan las canciones antiguas, de antaño: Carmencita Lara, Camilo Sesto, entre otros; Los he oído cada vez que mi madre limpiaba la casa. Subía a todo volumen la radio y a mí, la verdad, al principio renegaba cada vez que lo escuchaba, pero después, con el tiempo, me acostumbré ha esas canciones que tanto le gustaba y le hacía recordar a mi madre cuando era adolescente.

Me gusta mucho tocar la percusión. Recuerdo cuando tenía seis años, me iba a la cocina de mi madre, agarraba dos ollas metálicas y una sartén. Luego, me dirigía al repostero y cogía dos cucharones de madera, los cuales me iban ha servir como baquetas; Después de haber cogido todos mis implementos que me iban ha servir para jugar, me dirigía al patio de mi casa, sin que mi madre se diera cuenta, y me ponía a tocar mi improvisada batería. Me alucinaba, según yo, tener un conjunto inmenso, grande, como los mejores baterístas del mundo, que son: Alex, baterista de Maná, Danny Carey of Tool, Keith Moon of Who y John Bonham of Led Zeppelín. Aquellos hombres que tocan profesionalmente el instrumento. Soñaba con la idea de llegar algún día ser como ellos.

Así me pasaba horas y horas jugando; haciendo ruido toda la tarde. En mi imaginación infantil, podía verme en un escenario iluminoso, con una muchedumbre aplaudiéndome inmensamente y gritando fuertemente mi nombre…Pero de pronto, una fuerte voz gritaba a todo pulmón dentro de mi casa y no era cosa de mi imaginación: era mi madre que me llamaba. Ella se daba cuenta de mi travesura que había hecho. Me resondraba y me gritaba por haber agarrado sin permiso sus cosas de la cocina y sobre todo por romper sus cucharones de madera que le había regalado, con tanto cariño, mi abuela en el día de su boda. Quizás por esa razón siempre le regalo a mi mamá sartenes y ollas en el día de la madre.

Nunca me olvido de esa anécdota, siempre lo tengo presente. Ahora entiendo por qué mi abuelo me decía:"El músico". Su frase quedó grabada en mi mente y en mi corazón.

1 comentario:

Sangre Azul dijo...

Vaya , que lindo! "El músico". Ja en mi casa mis hermanos de chibolos tambien hacian lo mismo con las ollas y sartenes.Ahh y a mi también me gusta la música de antes. Radio Felicidad 88.9 jaja.